¡Detente y considera!

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¡DETENTE Y CONSIDERA!


por Danny G. Roten


     "No tengo tiempo ahora para pensar en Dios," ¿me dices? ¡Ciertamente, Dios es bueno para con los hombres! Pero la mayoría de ellos presta poca atención a Aquél que nos da todas las cosas. Una vez, Dios mismo habló a Job diciendo, "Detente, y considera las maravillas de Dios." Estimado amigo, ¿no podrías tomar unos pocos minutos para detenerte y considerar estas verdades maravillosas del Evangelio?

MAGNÍFICO EN SANTIDAD

     Hace mucho tiempo, Moisés cantó, "Quién como tú, Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en loores, hacedor de maravillas?" ¿Qué quería decir por la expresión "magnífico en santidad"?

Si buscase la palabra "santa" en un diccionario de teología, encontraría que en ambos Testamentos la palabra se aplica principalmente a Dios y expresa todo lo que Le separa de nosotros, haciéndole diferente; todo lo que Le eleva arriba de nosotros, haciéndole adorable y venerable; y todo lo que Le indispone con nosotros, haciéndole un objeto de terror real. El pensamiento básico que tiene la palabra es el estado de separación entre Dios y nosotros y el contraste entre lo que Él es, y lo que nosotros somos (J. I. Packer).

Las Escrituras muestran que desde su principio, el hombre siempre ha sido un ser limitado y dependiente. Pero también revelan a un Dios que es separado de Su creación, y que en ninguna manera depende de ella. Es infinito, eterno, inmutable, y perfectamente bueno. Sabe todo, tiene todo poder, y está presente en todos lugares. ¡Él es tan "magnífico en santidad" que ángeles santos y poderosos cubren sus caras y pies y proclaman "Santo, santo, santo es Jehová de los ejércitos!" Su majestad es absoluta, y la separación entre Su naturaleza y la del hombre es fuera de nuestra comprensión finita. ¡Oh, piensa en esto!

ENGAÑOSO Y PERVERSO

     Es de suma importancia reconocer que la santidad de Dios quiere decir que Él es separado de todo pecado. Las Escrituras declaran, "Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio." Dios quien es "magnífico en santidad," no puede tener compañerismo con el pecado. Él que es justo, puro, y bueno no puede profanar Su gloria con lo perverso, lo vil, y lo malvado.

     Por lo tanto, Dios no puede simplemente pasar por alto al pecado. Su naturaleza perfecta exige que todo pecado sea castigado. La ira divina es la manifestación justa de Su separación de pecado. Oh amigo, sabe esto: "Vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oír." El juicio de Dios cuelga sobre tu cabeza, listo a caer. Tal vez en algún momento, se te ocurre el pensamiento que no está todo bien entre ti y Dios. Pero, siempre lo echas fuera de mente, o descansas en la esperanza vana que a fin de cuentas todo va a salir bien. Pero eso es la mentira de un corazón perverso. "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso ¿quién lo conocerá?" En eso encontramos la raíz del problema. Nuestros pecados son el producto de nuestro corazón perverso. El mal no está en nuestros hechos solamente. ¡Está en nuestra naturaleza! ¡Que condición desesperada! Otra vez, amigo, para aquí y examina tu corazón.

HERIDO FUE POR NUESTRAS REBELIONES

     Ahora, levanta tus ojos y contempla a Jesucristo, quien es Señor y Salvador. Mira a Aquél que "herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados." ¡Dios el Hijo tomó sobre Sí carne humana! Siendo el Dios-Hombre, vivió sin pecado, y entonces, para cumplir el propósito eterno del Dios santo, fue prendido, crucificado, y matado por manos de los inicuos. ¡Ve Su agonía, Su sangre derramada, y Su muerte; entonces, considera: ¡la agonía más grande no fue el dolor de los clavos, ni el de la corona de espinas, ni de los golpes, ni de la cruz de madera! ¡En aquel momento, los pecados de Su pueblo fueron cargados en Él, y el Hijo de Dios experimentó la ira de Dios que corresponde a esos pecados! ¡Él fue ofrecido por Dios, y a Dios, como un sacrificio, hecho sustituto de pecadores! Ahora hay paz para los hijos de Dios porque Él sufrió el castigo de ellos. Por razón de Su llaga, el corazón perverso puede ser curado, y todas nuestras rebeliones ser perdonadas. Quédate aquí unos momentos, y mira al Cordero.

SEÑOR Y SALVADOR

     Las Escrituras enseñan claramente que, al morir, muchas almas descubren que todavía están cargadas con la culpa de sus pecados, y que tienen que sufrir personalmente la ira eterna de Dios en las llamas del infierno. ¿Estarás entre ellos? ¿O clama tu alma? "¿Qué debo hacer para ser salvo?" ¿Has visto que tu pecado es "sobremanera pecaminoso"? ¿Te sientes desesperado, sin fuerza, y sin recursos? ¿Estás "trabajado y cargado" de tu pecado? Jesús dice, "Venid a mí," y "al que a mí viene, no le echo fuera." "Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos."

     ¿Qué es venir a Cristo? El mandamiento del evangelio es esto: "arrepentimiento para con Dios, y fe en nuestro Señor Jesucristo." Dios no nos permite amar el pecado que Él odia. Tienes que arrepentirte. Con tristeza por la vileza de tu pecado, tienes que odiar el pecado, y abandonarlo de corazón, reconociendo el derecho de Dios de gobernarte con justicia. También, es necesario ejercer fe, confiando en Cristo solamente, para que seas aceptado por Dios, perdonado por medio de Su sangre, y constituido justo por medio de Su obediencia. Tal fe también reconoce que Jesús es "Rey de reyes, Señor de señores" y gozosamente rinde reverencia y sumisión voluntaria. El pecador que viene a Cristo así, "tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida." ¡Oh, considera esto, y busca a Él! Clama a Él. Su oído está atento a la oración que fluye del arrepentimiento y la fe.

     "Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar." ¡Que Dios te dé Su gracia de salvación ahora mismo!

ESCRITURAS CITADAS:
Job 37:14;
Éxodo 15:11; Isaías 6:3;
Habacuc 1:13;
Isaías 59:2; Jeremías 17:9;
Isaías 53:5;
Hechos 16:30; Romanos 7:13; Mateo 11:28; Juan 6:37; Hechos 4:12;
Hechos 20:21; Apocalipsis 17:14; Juan 5:24;
Isaías 55:6-7.

TAMBIÉN CITADA:
Hot Tub Religion, por J. I. Packer (c) 1987
Cita traducida para este folleto, y usado con permiso de Tyndale House Publishers, Inc.
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